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| Mariano |
Hay unas cuantas personas de las que quiero hablar en este blog y me termino
rajando porque creo que me iré a la ñoñez total y perderé el norte de lo que quiero decir. Hoy voy a hablar de una de ellas, Mariano, mi compañero. De él me encanta su sonrisa, su prudencia, la capacidad de asombro que tiene y contagia. Elegí este día porque justo hoy cumplimos juntxs 8 voladores años y es que los días junto a él son ligeros, bañados de un aire transparente, fresco. Lo conocí hace 13 años, en Monterrey. Me gustó que siempre sonriera al hablar y tuviera algo bueno que contar. Hay una anécdota que me hace reir mucho y es una en la que él conducía en Monterrey mientras hablaba por el celular (no se debe hacer, ¡ya sabemos!) con alguien del trabajo que le metía bronca. Le escuché decir: "así no puedo hablar, así no puedo hablar" sin subir el tono ni perder la sonrisa. De pronto tapó la bocina del cel y me dijo en voz baja "me estoy enojando..." Sólo me reí pero ¡qué ganas tuve de agarrarlo a besos en ese momento! y es que puede parecer una tontería de anécdota pero para mi resume bien la actitud de Mariano en el día a día. A mi me contagia seguido, me ayuda a dimensionar mis "mil tragedias cotidianas" y a veces, hasta acabo riéndome de ellas. Es mi catalizador... ¡Invaluable!